Hace poco os contaba que me encanta la Flor de Navidad, una planta que en realidad es un racimo de hojas ( de color rojo, rosa, blanco o fucsia) que no flores, aunque no por ello pierda su belleza innata.

Quizá os preguntéis porqué os hablo otra vez de esta plata navideña y la respuesta no es otra que la de haber descubierto la última creación de mi amigo y admirado artesano Lanbroa, (quien aprovecho para adelantar que será el protagonista de mi próximo post).

Según mi opinión, esta gran obra para lucir sólo en la cabeza de las más atrevidas, es  una maravillosa interpretación de esta planta que tanto me gusta combinada con otros detalles que la convierten en el perfecto tocado navideño .

Me gustaría saber qué es lo que pasa por la cabeza de Santi para crear estos decorados para las cabezas de los demás y es que pienso que si se diese el encuentro entre él y la Reina de Corazones de Alicia, estoy convencida de que no le cortaría su cabeza sino que no le permitiría salir del País de las Maravillas porque se enamoraría de sus creaciones, y es por eso que me siento afortunada por disfrutar de las verdaderas y reales maravillas que hace en este mundo.

Y es que la Navidad a veces se nos sube a la cabeza y de vez en cuando incluso se nos va la cabeza, por ello es un buen momento para desaprender ciertas cosas, para «desrecordar» ciertas costumbres nada constructivas y para desamueblarla…y esto me ha hecho recordar un anuncio de 2014 que sirve para reflexionar y para poner en nuestra cabeza lo necesario, es decir, amueblarla con lo justo….

P.D.Yo sigo recomendando sin duda un tocado o sombrero de Lanbroa (para amueblarla por fuera, claro)  porque no sólo decora, sino que protege las buenas ideas y genera otras nuevas como si contuviese la magia de la chistera.

Yo ya tengo uno y bien calentito y precioso que ya os enseñaré.

#Navidea #Navitrend #Lanbroa