Cuando abrimos el armario y escogemos una prenda de color oscuro, podemos pensar que es simple casualidad, pero probablemente no lo sea. En algunas ocasiones, tus emociones son las que “deciden”. Elegimos el color oscuro cuando nos sentimos tristes o disgustados y esto no es casual.

Los colores que elegimos para vestirnos influyen, y mucho, en la imagen que proyectamos. Por eso hoy os quiero hablar sobre el poder de la cromoterapia y su poder sobre nuestro organismo.

Existen numerosos estudios que demuestran que los colores afectan al estado del ánimo y mucho más:

-Si quieres activarte: El rojo es el color que estimula el sistema nervioso: activa la producción de adrenalina y sube la presión sanguínea.

-Si quieres relajarte: El azul potencia el sistema parasimpático, eso ralentiza el pulso y la respiración.

-Cuando estás triste: El color naranja sube el ánimo, combate el cansancio mental y la depresión.

Contra el estrés: El color verde influye sobre el sistema nervioso: tranquiliza y reduce la agresividad.

Por esto si elegimos los colores adecuados, podemos influir en nuestro estado de ánimo y eso te hará sentir mejor contigo misma y en tus relaciones con los demás.