Hacernos una exfoliación o un peeling sobre la piel y de manera regular siempre va muy bien, pero ahora que estamos en verano es muy importante seguir unas normas para sacarle el máximo partido a este tratamiento:

-Debemos renunciar durante el verano a los exfoliantes muy agresivos, ya que la piel está mucho más sensible debido al exceso de sol que llevamos en la piel.

-Muy importante es realizar la exfoliación a última hora de la tarde o por la noche para dar tiempo suficiente para que la piel se regenere, vuelva a la normalidad y dar tiempo suficiente antes de exponernos nuevamente al sol.

-Si tienes la piel irritada o quemada por haber tomado mucho el sol, nunca te hagas un peeling, deja que la piel se calme.

-Durante el verano no te excedas haciéndote peelings, con 1 o 2 a la semana será suficiente para tener la piel en orden.

No obstante existen geles que contienen partículas exfoliantes y que son muy suavecitos, si este es el caso, puedes utilizarlos a diario sin problemas.

Un consejo de expertos es que siempre después de realizarte un peeling, aproveches a ponerte una mascarilla si es en el rostro y una buena crema hidratante o nutritiva si es en el cuerpo, ya que tenemos la piel mucho más receptiva y cualquier producto que nos pongamos penetrará más fácilmente.