Conciliar el sueño durante las noches con mucho calor en verano y de forma continuada, puede terminar con un insomnio recurrente, que en muchos casos, deriva en cuadros de estrés importantes.

Aunque este verano no está resultando especialmente caluroso, las noches son y seguirán siendo un problema para muchas personas que viven en zonas, donde las temperaturas son más altas por las noches.

Los síntomas que experimentan las personas que sufren estrés por insomnio, se identifican de forma sencilla: irritabilidad, cansancio, malestar general y dolores de cabeza. La irritabilidad se asocia a un cambio de carácter por la falta de descanso de forma continuada. El cansancio surge porque el cuerpo no consigue entrar en una fase de sueño reparador mínima de 3-4 horas de forma continuada. Los dolores de cabeza son también consecuencia de la falta de descanso efectivo.

Para poder conciliar el sueño de una forma efectiva existen una serie de técnicas asociadas a la respiración. Estas técnicas para el control de la respiración son efectivas si se combinan con acciones tales como huir de los dispositivos tecnológicos por la noche, evitar cenas copiosas y mantener una rutina horaria dentro de las posibilidades de cada persona.

Finalmente, ducharse justo antes de meterse en la cama y tener una botella de agua fría al lado en una habitación bien ventilada o con ventiladores, son algunos de los tips que nos pueden ayudar a conciliar el sueño.