Hola, hola…

Llegó la cena de Navidad. Donde se ven esas preciosas mesas decoradas, llenas de exquisitos platos que solo comemos en estos días. Donde engordamos unos kilitos pero nos da igual porque merece la pena. Donde compartimos con nuestros seres queridos. Y donde nos encontramos con esa parte de la familia que vuelve a casa por Navidad.

Y ante tanta expectación, aparecen esas ganas de tener una mesa perfecta, de esas que da gusto solo de verlas. De esas que terminan formando parte de la decoración navideña.

Como siempre en estos casos tenemos dos opciones: la mesa tradicional siguiendo el protocolo oficial con los colores típicos, o la mesa “novedosa” formada por algunas ideas de esta creativa que les escribe.

 

Mesa tradicional:

 

El protocolo básico dice: tenedores a la izquierda del plato. A la derecha, cuchillos, siempre con el filo hacia adentro, y cuchara sopera. Los cubiertos de postre irán colocados en la parte superior del plato.

Platito del pan en la parte superior izquierda. Las copas en la parte superior derecha, ordenadas de derecha a izquierda: vino blanco, vino tinto y agua.

La servilleta va doblada en el lado derecho.

Como sugerencia se puede poner de fondo un mantel con un estampado navideño recargado y luego poner sobre él los mantelitos individuales en un color liso de uno de los tonos del mantel base.

 

Mesa Woman Bloggers:

 

Como ya saben, yo siempre apuesto por lo diferente, asique yo opto por mandar bien lejos el protocolo y darle un toque loco a mi mesa de Navidad.

En este caso los tenedores y cucharas y cubiertos de postre irán colocados en la parte superior del plato, ordenados según su turno de uso.

Las copas las propongo ponerlas en la parte superior derecha en forma de triángulo.

La servilleta y el platito del pan mantendrán su posición.

Optar por colores diferentes para la cena de Navidad, será un complemento a la originalidad de nuestra mesa. Sin olvidarnos de poner algunos estampados navideños para no perder la esencia.

Y bien, he aquí mi propuesta. La gracia de esto es volverse loco, reinventar, pero siempre con gusto.

 

¡Se les quiere de gratis!